
Actualidad

Fátima Herrera
Portavoz PSOE Ayuntamiento Almería y parlamentaria andaluza
16 de junio de 2026
El colapso cotidiano
En Almería, la movilidad se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza. No es la primera vez que el equipo de gobierno del PP demuestra una alarmante falta de planificación, pero lo que está ocurriendo con las obras de la avenida Cabo de Gata ha llegado a un punto insostenible.
Estamos a favor de las obras. Todos queremos una ciudad mejor y más moderna. Pero no podemos permitir que estas actuaciones se hagan sin planificación y sin pensar en el impacto que tendrán en la vida diaria de la gente.
El ejemplo más reciente es el inicio de las obras en la avenida Cabo de Gata, en pleno periodo de exámenes para los estudiantes de la Universidad. En lugar de buscar el momento más adecuado para minimizar las molestias, el Ayuntamiento ha decidido iniciar estos trabajos justo cuando cientos de jóvenes necesitan desplazarse a diario al campus. El resultado: autobuses abarrotados, retrasos interminables y alumnos que llegan tarde a sus exámenes. ¿Es esto aceptable?
El colapso cotidiano del tráfico ha alcanzado niveles que rozan el absurdo, especialmente en zonas como La Goleta o el entorno del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Los atascos en horas punta son monumentales, y durante días no se ha visto a ningún agente de la Policía Local regulando el tráfico. El jueves, después de que la situación se volviera insostenible, aparecieron dos agentes en la rotonda del estadio.
Pero este no es un caso aislado. Basta con recordar lo que ocurrió en los días previos a la Navidad, cuando el Ayuntamiento decidió arreglar el paso de peatones del Puerto justo cuando el centro de la ciudad estaba lleno de actividad. Las retenciones de tráfico fueron brutales.
¿De qué sirve tener un equipo de gobierno de 15 concejales y 20 asesores, si no hay nadie que piense en cómo y cuándo hacer las cosas? La planificación es una necesidad, especialmente cuando se trata de algo tan esencial como la movilidad de una ciudad.
No es tan complicado: basta con tener en cuenta el calendario académico, escuchar a los vecinos y establecer medidas para minimizar el impacto de las obras. Los almerienses merecen un Ayuntamiento que actúe con previsión, que piense en sus necesidades y que no improvise. Es hora de que la alcaldesa se tome en serio la movilidad de nuestra ciudad. Porque Almería necesita soluciones. ¿No es hora ya de devolverles esa confianza con una gestión responsable y eficiente?









