
Actualidad

Fátima Herrera
Portavoz PSOE Ayuntamiento Almería
2 de junio de 2026
Costacabana, al fin
Hay silencios en nuestros barrios que pesan más que el propio hormigón. Durante un lustro, el lugar destinado al futuro Complejo Deportivo de Costacabana ha sido uno de esos espacios abandonados difíciles de explicar: un edificio en estado ruinoso, que representa un peligro para los vecinos, monumento a las promesas largamente postergadas por este Ayuntamiento.
Ver al fin la colocación de su primera piedra es un motivo de sincera satisfacción. Desde el Grupo Socialista nos alegramos, de corazón, por las familias de Costacabana. Su constancia y su paciencia infinita han sido el verdadero motor que ha empujado esta primera palada de tierra. Estamos convencidos de que, sin su empuje, el proyecto seguiría durmiendo en el cajón de los olvidos municipales.
Sin embargo, nosotros no podemos olvidar. El proyecto que ahora arranca, y que honrará la memoria del querido periodista, promotor del deporte base, Ambrosio Sánchez, nace mermado respecto al sueño original. En 2021, aquel boceto se dibujó con la ambición de un gran centro náutico y polideportivo, valorado en 6 millones de euros, diseñado para albergar disciplinas como la esgrima, el boxeo o la gimnasia. Así fue presentado, con gran aparato mediático, por el anterior alcalde de la ciudad. Pero el tiempo, ese juez implacable que el equipo de gobierno del Partido Popular no logró dominar, fue dilatando los plazos. Como consecuencia de su inacción la cifra estimada de la obra se elevó hasta unos inasumibles 9,7 millones de euros, comprometiendo su viabilidad por falta de previsión.
La respuesta del equipo de gobierno ante esta espiral de retrasos no ha sido la audacia, sino el repliegue. El proyecto definitivo que ahora se inicia se ha quedado reducido a apenas 2,86 millones de euros. Es inevitable entender la frustración de los vecinos al constatar que las expectativas que el PP les generó se han visto reducidas a menos de la mitad, pues, si al final se hace, tendrán un equipamiento mucho más modesto y limitado que el prometido a bombo y platillo originalmente.
Celebrar que las obras comiencen es un ejercicio de madurez; recordar los retrasos y engaños en torno al mismo es un deber de justicia con los vecinos. La política no debería ser el arte de devaluar las promesas con el paso de los años, sino el compromiso inquebrantable de dar a los barrios la dignidad que merecen. Vigilaremos cada día para que detrás de esta primera piedra lleguen otras muchas y que, de verdad, se convierta, al fin, en el hogar deportivo que tanto tiempo han esperado.









