
Actualidad

Fátima Herrera
Portavoz PSOE Ayuntamiento Almería
26 de enero de 2026
Lo invisible
El trágico accidente de trenes de Adamuz ha dejado tras de sí un rastro de dolor que recorre la columna vertebral de todo el país. Sin embargo, entre los escombros y la angustia, ha emergido esa otra realidad que a menudo damos por sentada, pero que constituye la verdadera medida de una nación: la capacidad de respuesta de quienes nos protegen y la humanidad desbordante de quienes nos rodean.
Bomberos, sanitarios, Guardia Civil y Protección Civil actuando, no solo con la celeridad que exigen los protocolos, sino con esa vocación que trasciende el mero cumplimiento del deber. Ver a los equipos de emergencias trabajar sin descanso, arriesgando su propia integridad para salvar vidas ajenas, nos recuerda por qué es vital defender y mantener un Estado fuerte.
Porque un Estado robusto se materializa precisamente aquí, en la calidad de sus servicios públicos, en la formación de sus profesionales y en la disponibilidad de medios para afrontar lo impensable. Tras el gravísimo accidente, ha actuado un sistema engrasado para responder cuando todo lo demás falla. Invertir en seguridad, en sanidad y en infraestructuras de rescate es invertir en la certeza de que, ante el abismo, habrá una mano profesional extendida para sacarnos de él.
Pero el Estado no puede llegar a los rincones del alma donde solo llega el calor humano. Y ahí es donde la sociedad española ha vuelto a dar una lección. Desde los vecinos que fueron los primeros en acercarse a las vías con mantas y agua, hasta las colas espontáneas para donar sangre o los ofrecimientos de alojamiento para los familiares de las víctimas. Esa generosidad, que no pide nada a cambio y que brota instintivamente ante el dolor ajeno, es el tejido conectivo que nos mantiene unidos.
Este accidente deja cicatrices imborrables, especialmente en aquellas familias, a quienes desde aquí quiero expresar mi máximo cariño y solidaridad. Esperamos que, en su duelo, no se sientan solos. Nos sostiene una estructura pública capaz y nos abraza una ciudadanía solidaria. Esa alianza entre un Estado presente y una sociedad compasiva es la red invisible que impide que nos derrumbemos cuando el suelo se abre bajo nuestros pies.









